Las Smash Burgers, que surgieron en los EEUU como manera de aprovechamiento de carnes menos susceptibles de ser usadas para Burger, pero evolucionaron hacia una propuesta de calidad que buscaba otros sabores y otras generaciones han conquistado el corazón de los amantes de la comida rápida gourmet.
En 2025, las tendencias como "Fat Smash" y "Grass Fed Meat" están llevando este clásico a un nivel completamente nuevo. Además, los métodos de cocción más cuidadosos y el uso de herramientas especializadas están redefiniendo cómo logramos esa combinación perfecta de crujiente y jugosidad.
Hemos hablado con cocineros y propietarios de este tipo de establecimientos de nuestro país, pero también de su país de origen, EEUU e incluso de un país más cercano, Reino Unido, donde la tendencia llegó más tarde, pero donde la “scene” está especialmente activa.
¡Sigue leyendo para descubrir qué nos depara el futuro en este delicioso universo!
Las Smash Burgers nacieron en Estados Unidos, donde su preparación rápida y su sabor intenso y crujiente conquistaron al público. El secreto de que no puedas comer tan solo una Smash Burger está en su método de cocción: aplastar la carne sobre una plancha caliente para maximizar la reacción de Maillard, creando una capa exterior crujiente y un interior jugoso.
Mejor carne, obviamente. El smashing surgió durante la Gran Depresión como una forma barata de convertir “carne picada de calidad media en algo chamuscado, caramelizado y profundamente sabroso” Los mejores locales y cocineros de este tipo de hamburguesas son muy exigentes y hasta secretivos con sus proveedores y mezclas.
La carne picada que usan algunas de las hamburgueserías de moda en la capital británica procede de las carnicerías que abastecen a algunos de los mejores chefs de la ciudad.
Muchos confían la elaboración de sus mezclas a empresas carniceras, que como Butcher&Chef , solo trabajan con matanza propia y un reducido grupo de granjas.
La carne picada para hamburguesas necesita una proporción concreta de magros y grasas, y preferiblemente se picará a partir de cortes enteros de carne, para que las fibras musculares y la grasa se adhieran de forma natural.
Si se utiliza carne picada magra y se añade grasa a la mezcla, dice un restaurador, "se nota mucho. La grasa no está bien distribuida. Hace que la hamburguesa tenga un aspecto agujereado". Es algo que dicen muchos de los cocineros cuando trabajan su versión de la Smash.
En la parrilla, conservar esa grasa sabrosa es la clave. Una hamburguesa aplastada debe cocinarse tan rápido (entre 90 y 180 segundos) que no da tiempo a que se pierda demasiada grasa ni a que se elimine la humedad.
"Si lo dejas hasta que la grasa empiece a fundirse, estarás eliminando toda la grasa, toda la diversión. Aplástala, dale la vuelta y no la aplastes la segunda vez, porque es cuando la grasa está líquida. Así puedes matar una hamburguesa". Comenta otro restaurador.
Los criterios o parámetros en los que muchos restauradores y empresarios del fast food están trabajando son diversos, pero podemos hablar de seis características principales
Obviamente, como proveedores de carne nos vamos a centrar principalmente en ella, pero como parte de la Smash Burger completa se ve afectada y afecta al resultado final.
El "Fat Smash" se ha convertido en uno de los términos que más hemos escuchado. Este concepto resalta el uso de carne con un mayor porcentaje de grasa, lo que intensifica el sabor y mejora la textura. Supone una evolución de una hamburguesa que prioriza el “crujiente” y la apariencia visual hacia un mayor equilibrio en el interior que persigue más sofisticación en la gama de sabores.
Hamburguesas más jugosas y sabrosas. Una cocción que resalta el perfil graso de la carne sin perder su jugosidad.
En EEUU, especialmente en la Costa Oeste, hay una cadena de hamburguesería que está haciendo mucho ruido entre influencers, socialties y amantes de lo nuevo.
Su propuesta es utilizar carne de vacuno alimentada con hierba (pastura) lo que no solo es una opción más ética, sino que también aporta un sabor más limpio y natural. Esto es algo que se repite también el viejo continente con hamburguesas elaboradas con “antiguas vacas lecheras”
Algo que Butcher&Chef ya inició hace tres años utilizando vaca frisona procedente de granjas lecheras de proximidad para elaborar su Smash Burger ONE
Textura más firme y un sabor terroso único. Beneficios nutricionales, como un mayor contenido de omega-3.
Desde carnes maduradas hasta mezclas con ingredientes exóticos como especias internacionales, las opciones no tienen límites. Pero, dada la aparente sencillez de elaboración de una Smash Burger, este tipo de preparaciones se enfrentan en las cocinas: un problema, la falta de consistencia cuando se elaboran muchas unidades.
Hoy en día los consumidores valoran cada vez más las opciones que respeten el medio ambiente y el bienestar animal. Esto incluye ingredientes locales y métodos de producción responsables. En Butcher&Chef hemos sido siempre impulsores y defensores de un modelo de negocio que tenga en cuenta los impactos de la actividad en el planeta y la sociedad. Además, nuestro modelo “del campo a la mesa” nos permite controlar todos los procesos.
La personalización es una tendencia que sin ser nueva va a seguir teniendo mucha fuerza en 2025, los restauradores quieren ofrecer opciones que permitan a los clientes elegir cada detalle de su smash burger, desde la carne hasta los toppings.
A modo de resumen, citaremos algunos de los aspectos que nos han comentado más veces y que pueden ser más relevantes
Los panes artesanales y opciones sin gluten siguen con fuerza. Para algunos ahora son tan importantes como la carne. Desde brioche dorado hasta opciones keto, hay algo para todos los gustos.
Nuevas combinaciones de salsas y toppings: Las mayonesas infusionadas, encurtidos caseros y combinaciones dulces y saladas están redefiniendo el concepto de smash burger gourmet. Cierto es que la Smash comenzó como algo simple, pero sabemos que a muchos esa simplicidad se les ha quedado justa.

Aplastar la carne “Smashear” sigue siendo esencial, pero ahora se combinan técnicas como el sous-vide para garantizar una cocción uniforme. También hay quien ha rediseñado los utensilios para aplastar la carne, herramientas especializadas para lograr la textura perfecta, controlar la presión y garantizar una cocción uniforme.
Estas herramientas permiten una distribución del calor ideal, asegurando que cada hamburguesa tenga bordes crujientes y un interior que conserve su humedad natural.
También hay quien da un toque de sabor adicional con grosores más grandes que se acaban en horno o “kettle” para ahumar.
Todo y lo anterior, grosores, interiores, herramientas y métodos alternativos de finalizar la cocción el efecto Maillard es la clave del sabor profundo y la textura crujiente de una Smash Burger bien hecha. Lograrlo requiere no solo una plancha caliente, sino también la aplicación adecuada de presión para crear esa costra caramelizada en los bordes, manteniendo el interior jugoso y lleno de sabor.
Casi todos los que nos han concedido su valiosísimo tiempo para elaborar este artículo coinciden en la necesidad de innovar, la cada vez mayor competencia y relativa reciente introducción del producto en algunos países.
Para algunos chefs y restauradores las Smash Burgers deben parte de su popularidad a haberse convertido en estrellas de Instagram. El aspecto que los Maillard extremos aportan al producto a veces va en detrimento de sabor y textura. Esto es una opinión de una nueva corriente que quiere lograr un mejor equilibrio del conjunto.
Evidentemente aquí no buscamos una respuesta ni creemos que haya una. Es posible que ambas convivan porque no es algo excluyente. Tampoco como pasaba con el lomo alto y el lomo bajo se puede hablar de “mejor" si no más adecuada para o “a quien gustará más”
Mientras que el "Fat Smash" apuesta por lo jugoso y decadente, la carne "Grass Fed" ofrece un sabor más natural y sofisticado.
Ambas opciones tienen ventajas: el primero es indulgente, mientras que el segundo es ideal para quienes buscan una dieta equilibrada.
El mundo de las smash burgers está más vivo que nunca. Con tendencias como el "Fat Smash," el uso de nuevos tipos de carne, métodos de cocción más cuidadosos y herramientas especializadas, 2025 promete ser un año emocionante para los amantes de estas hamburguesas. ¿Cuál será tu favorita?